18 años de la Masacre de Avellaneda

El 26 de junio de 2002 la Estación Avellaneda se convierte en el escenario de uno de los hechos de violencia institucional más graves cometidos en democracia. El asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, dos militantes populares que en medio de una profunda crisis económica reclamaban alimentos y planes sociales para los desocupados es presentado como un enfrentamiento entre organizaciones piqueteras. La hipótesis es desbaratada por el trabajo de los fotógrafos que habían registrado los hechos y visibilizan toda la secuencia. Uno de ellos es Pepe Mateos, autor de estas imágenes.

En este capítulo Claudia Domínguez Castro habla sobre el proceso de restitución de su identidad, el vínculo con sus abuelos, la búsqueda por conocer la historia de sus padres y la contención que recibió en Abuelas de Plaza de Mayo y la CONADI. También, sobre cómo les contó todo esto a sus hijos.La serie #MemoriasenPrimeraPersona reúne miradas diversas, que conciben a la memoria como un ejercicio colectivo de intercambio y de transmisión entre las distintas generaciones.

El proyecto recupera las identidades individuales y colectivas de las personas desaparecidas y/o asesinadas en la ESMA.

Es una iniciativa conjunta entre el Ente Público Espacio Memoria, el Archivo Nacional de la Memoria y el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, con la colaboración del Archivo Biográfico de Abuelas de Plaza de Mayo.