Megacausa ESMA INICIO EL JUICIO DÍA A DÍA DOCUMENTACIÓN
INICIO CONTACTO ENGLISH PORTUGUÉS

25 10 2017
Alberto Kornblihtt: La ciencia, las Abuelas y la restitución de la identidad

El prestigioso biólogo molecular argentino explica los conceptos que giran en torno a la genética y describe los avances que permitieron la determinación de la identidad por ADN.


Alberto Kornblihtt lleva años dedicándose a la docencia y a la investigación en las ciencias biológicas. Su inquietud y curiosidad por esta disciplina comenzó en la escuela secundaria cuando conoció a su profesora de botánica, Rosa Guaglianone, quien le brindó los fundamentos de la biología molecular. Hoy Kornblihtt dirige el Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (Ifibyne-UBA-Conicet), integrado por investigadores, becarios y estudiantes dedicados al desarrollo científico-tecnológico. En esta entrevista explica cómo avanzó la genética en estos últimos años, qué rol desempeñan los genes en la determinación de la identidad y cómo influyeron estos descubrimientos en la historia de las Abuelas de Plaza de Mayo. 

¿Qué es lo que más le atrae de la investigación?

Me apasiona romper ideas previas, es decir cuando se piensa que las cosas son de una manera y a través de experimentos, razonamientos u observaciones uno se da cuenta de que no eran exactamente así o que a veces eran muy distintas a los que se imaginaba. Me gusta el pensamiento crítico y el rendirme a la evidencia, lo que permite sacar conclusiones que necesariamente van a ser transitorias, son válidas hasta tanto no se demuestre lo contrario. Mientras son válidas uno se apoya en ellas pero podría ocurrir que algunas de esas verdades, con el tiempo, demuestren que se rompen esas ideas previas. Me gusta la docencia, ponerme en el lugar del otro y explicarle aquellos temas que me apasionan de manera tal que el otro sienta lo mismo.

¿Cómo definiría a la genética?

La genética es la ciencia que estudia la transmisión de los caracteres de los seres vivos que se llaman hereditarios, que se transmiten de generación en generación y que permiten tanto la continuidad de las especies como la variación del genotipo (la información genética particular de un individuo, la secuencia del ADN). Hay cambios en los genes que se llaman mutaciones que podrían alterar o no el fenotipo (es el resultado de un determinado genotipo con un determinado ambiente) de la progenie y de eso también se ocupa la genética. Se ocupa también de estudiar cómo los genes se expresan, cómo se duplican, cómo se transmiten, cómo cambian, cuán responsables son de las características de los seres vivos.

¿Cómo se determinan la identidad y los lazos biológicos? 

A mediados de la década de 1980, gracias a los descubrimientos del genetista inglés Alec Sheffreys, el análisis y la comparación de variantes de la secuencia de ADN entre distintos individuos han revolucionado esas prácticas así como también las utilizadas en la determinación de la identidad y en la medicina forense, al brindarles un grado de certeza nunca antes imaginado.

La información genética contenida en la molécula de ADN y localizada en los cromosomas de los núcleos de nuestras células proviene en iguales proporciones de la madre y del padre. Los humanos somos muy homogéneos entre nosotros, no obstante hay diferencias en la secuencia de bases del ADN. Cada gen o región intergenética puede presentar múltiples variantes en su secuencia de base en los distintos individuos de la población, lo que ocurre es que hay menos diferencias entre un padre y un hijo que entre un individuo cualquiera y otro que no es su hijo, cuanto más cercanos están en la relación familiar, más similares son las secuencias de ADN y eso es lo que se puede utilizar para establecer lazos biológicos. En la Argentina, los modernos métodos de filiación han sido muy útiles para los organismos de derechos humanos, en particular para las Abuelas de Plaza de Mayo, en la identificación de los nietos apropiados durante la última dictadura y para el Equipo Argentino de Antropología Forense en devolver la identidad a sus restos óseos. 

¿Cuál fue la relación de las Abuelas y la genética?

Las Abuelas de Plaza de Mayo recorrieron el mundo, reuniéndose con importantes científicos en distintas instituciones, algunos de ellos exiliados argentinos, para buscar la forma de resolver que la sangre de las abuelas y abuelos pudiese servir para identificar a esos nietos. Finalmente, el doctor Víctor Penchaszadeh, genetista argentino exiliado en Estados Unidos, las contactó en 1982 con la genetista estadounidense Mary-Claire King quien, junto a un equipo de investigadores, empezó a ver cómo podía utilizarse el ADN de las mitocondrias. En ausencia de los padres, tal como ocurre con los hijos de desaparecidos, el método de elección para establecer el lazo biológico con los abuelos es el estudio del ADN de las mitocondrias. Estos son pequeños orgánulos presentes en el citoplasma de las células, que provienen evolutivamente de las bacterias y en consecuencia conservan su propio ADN, el cual se hereda por vía exclusivamente materna. Esto se da así debido a que en la fecundación, el espermatozoide inyecta solo su núcleo en el óvulo, de manera tal que las mitocondrias del nuevo individuo provendrán exclusivamente de aquellas que ya se encontraban presentes en el óvulo materno. 

A diferencia del análisis del ADN nuclear, donde el grado de certeza en el establecimiento del lazo biológico disminuye al alejarse del parentesco, el análisis del ADN mitocondrial permite asignar con el mismo alto grado de certeza tanto el lazo con la madre como con otros familiares de la rama materna. Haciendo estas predicciones llegaron a establecer un método estadístico para poder calcular el Índice de abuelidad, un procedimiento científico que permite determinar la filiación de un niño en ausencia de sus padres mediante el análisis de material genético de sus abuelos y abuelas. Y tiene un grado de certeza altísimo, de un 99.9 % por lo tanto no hay duda cuando se estudia la mitocondria por la vía materna.

Las modernas y automatizadas técnicas de ampliación y secuenciación del ADN permiten determinar, a partir de una muestra pequeña de material biológico, cuál es la “huella” genética de cada individuo. Al compararse estas huellas pueden confirmarse o descartarse lazos de parentescos entre ellos, con un altísimo grado de certeza a diferencia de los métodos tradicionales que se venían utilizando como la tipificación de grupos sanguíneos y antígenos de histocompatibilidad. Es decir, la introducción de la metodología de estudiar primero el ADN nuclear y más tarde, impulsado por el caso de la Argentina y las Abuelas, investigar el ADN mitocondrial da altas certezas de confirmar los lazos de parentesco.

¿Cuál es su reflexión sobre el determinismo genético? 

La falsa concepción de que los hijos biológicos garantizan la continuidad familiar mejor que los adoptados está asociada al determinismo genético; la gente tiene la fantasía que si su hijo es biológico va a responder más a su educación, a su ética, a su moral, sus tradiciones familiares que si es adoptado porque suponen que esas características están en los genes. A pensar que, más allá del parecido físico, los genes nos garantizan comportamientos y aptitudes que el ambiente no puede proveer. Esta ilusión determinista se asocia a la fantasía lamarckiana, en la que las experiencias de los padres “de alguna manera” pasarían a sus genes y se expresarían en los hijos. Nada más falso. Todo bebé tiene que ser amado, cuidado, alimentado, educado y culturalizado. Eso hace padres a los padres, mucho más que el haber contribuido con sus genes al hijo. Esta realidad, por supuesto, no es contradictoria con la necesidad de conocer el origen biológico de los hijos de los desaparecidos de la última dictadura militar. En este caso, la usurpación de identidad biológica fue consecuencia de un delito perpetrado por el Estado y en muchos casos fue acompañada por el asesinato de los padres biológicos. El conocimiento de la verdad está por encima de si los apropiadores fueron cómplices o no, o de si cumplieron bien o mal su función paterna. La verdad hay que conocerla porque es una verdad tanto para sociedad como para el individuo.

Se da una paradoja muy interesante, los militares intuían que no hay determinismo genético porque su plan fue entregar a los bebés a familias que no podían tener hijos, que eran policías o militares porque de esta manera los bebés iban a ser educados en un ambiente en el que no estuvieran contaminados con ideales de izquierda, contestatarios o revolucionarios, creían que de esta manera iban a diluir el efecto. Ellos sabían que no estaba en los genes, que si los educaban en un ambiente represivo, ultrarreligioso, iban a tener pocas chances de pensar diferente. Sin embargo, no les salió bien porque muchos de los nietos cuando se enteraron de la verdad dijeron que no pensaban de esa manera. 

Las personas que son más deterministas son las que explotan la ignorancia de la contribución de los genes, no es que los genes no contribuyan, pero en el ser humano en particular el comportamiento es algo muy complejo que está influido por los genes, y también muy influido por el ambiente. En los nueve meses que el feto pasa adentro de la madre hay una influencia ambiental muy grande que no se imprime en la secuencia de ADN de los genes sino en la epigenética, es decir en la manera en que se expresan esos genes. Todo influye, de alguna manera, en el fenotipo del niño más todo lo que ocurre después que nace, entonces culpar a los genes sin evidencias es de alguna manera irresponsable. Hay ciertos aspectos que se heredan genéticamente como el color de ojos, de pelo, pero hay otros que no se heredan a través de los genes o si se heredan no se sabe cuál es el porcentaje de la contribución y quizás nuca se sepa porque los genes interaccionan dinámicamente con el medio ambiente. Una de las características de la ciencia, además del rigor, es cierta cautela porque no se pueden aventurar aseveraciones. Por eso es importante el pensamiento crítico porque no se puede afirmar sin tener un sustento. 

¿Qué piensa respecto al futuro de la ciencia en Argentina? 

La Argentina tiene un potencial muy grande para hacer buena investigación básica sobre todo en las ciencias biomédicas, en sociales, en historia, en física y en muchas disciplinas. Considero que debería aumentar la cantidad de científicos respecto a la población económicamente activa –aún es bajo- y tomar ventaja de nuestra gran formación de jóvenes para tener un sistema de científico mejor financiado y robusto. El problema es que si se parte del concepto de que la ciencia básica no sirve para nada y hay que hacer ciencia que sirva para hacer cosas, un concepto mercantilista y utilitario, es una política que tiene patas cortas. No se puede pretender que los investigadores solo se dediquen a crear puestos de trabajo o a formar empresas, eso es ridículo, no es ese el objetivo. Hay que seguir apostando a la ciencia básica de calidad y a las universidades públicas, aumentar los presupuestos, los sueldos y construir más edificios dedicados a la ciencia y la investigación. 

 




Otros artículos de Opinión

MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA. 30.000 DETENIDOS-DESAPARECIDOS PRESENTES

Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos
Av. del Libertador 8151 | Tel. 4702-9920 | Ciudad de Buenos Aires (C1429BNC) Argentina | SEO | Todos los derechos reservados 2011


LICITACIONES Y COMPRAS