<< VOLVER CONTACTO ENGLISH PORTUGUÉS
Cómo participar del juicio

Las audiencias son orales y públicas. Si sos mayor de 16 años, ingresás acreditándote con tu DNI, cédula o pasaporte en la Sala AMIA. Tribunales de Av. Comodoro Py 2002, Retiro.


15 11 2013
“El derecho a la identidad debe ser patrimonio de todo el pueblo argentino”

El secretario de Derechos Humanos de la Nación Martín Fresneda analiza los avances en su área durante los diez años de gobierno kirchnerista. Logros y asignaturas pendientes en la agenda de los derechos humanos y la función reparatoria de los juicios de lesa humanidad.


“Estos diez años encarnan el fortalecimiento de la democracia y la posibilidad cotidiana de ser un pueblo con más dignidad”. Con esa frase, Martín Fresneda busca sintetizar el significado de una década de memoria, verdad y justicia. Al frente de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación desde mayo de 2012, tras el fallecimiento de Eduardo Luis Duhalde, el funcionario asegura que las mejoras en materia de derechos en la Argentina se manifiestan a través de una serie de normas –como la Ley de Comunicación Audiovisual, la Ley de Identidad de Género, las normas que pretenden democratizar la justicia– que “plantean los nuevos rumbos para una sociedad con un Estado presente y moderno, que incorpora nuevas tecnologías y la participación ciudadana”.

Fresneda fue uno de los fundadores de la agrupación H.I.J.O.S. en Córdoba. Como abogado, fue querellante en varios de los juicios por los crímenes cometidos por el terrorismo de Estado en esa provincia, en los que fueron condenados Luciano Benjamín Menéndez y Jorge Rafael Videla. 

“Néstor Kirchner tenía un proyecto, y la Presidenta también, que venía de la mano de las necesidades del pueblo. Supo interpretar rápidamente esas necesidades e incorporarlas en el proyecto de país que tenía. Néstor vio que había que reconstruir los lazos con una sociedad que había sido desamparada por años en materia de derechos e inclusión”, explica el funcionario nacional. 

-Usted pertenece a una generación que resistió a las políticas neoliberales y de impunidad en los años noventa. ¿Qué motivaciones lo llevaron a sumarse a partir de 2003 un proyecto de construcción liderado desde el propio gobierno nacional?

-Néstor Kirchner nos dio la posibilidad a una generación entera de volver a creer en la política. Y en la política electoral, en que las elecciones son las que transforman la Argentina. ¡Nosotros mandábamos a no votar en otros tiempos! Estábamos cansados de que nos estafen con la representación indirecta. Para nosotros fue muy importante tomar la decisión de volver a creer. Y, si bien es una palabra muy sencilla, conlleva un espíritu de esperanza hacia el futuro. Habría que preguntarles a todos los compañeros que venían de los movimientos de  desocupados, de las asambleas barriales o de los organismos de derechos humanos. O dábamos nosotros el salto o la realidad del pueblo argentino nos pasaba por encima, porque había llegado una etapa distinta, de ampliación e incorporación de derechos tan revolucionaria, tan transformadora, que había que estar demasiado divorciado de la sociedad para no verlo. Por eso, con muchos compañeros, decidimos dejar las piedras, tender la mano y que nos sacaran de esa trinchera, y avanzar en un proyecto colectivo, aportando lo mejor de nosotros, de nuestra experiencia de construcción, de organización, para lograr tener un gobierno de las mayorías y para las mayorías. Entonces nos incorporamos, aprendiendo mucho, porque no sabíamos de política. 

-¿Cómo vivió ese aprendizaje?

-Sabíamos de procesos de construcción popular, autónoma, cómo construir herramientas para reclamar y para protestar. No sabíamos de la gestión del Estado. Por lo menos mi generación no sabía, y tuvimos que hacer un aprendizaje fantástico en todo este tiempo, porque siempre soñamos poder estar en el Estado para transformar y poder llevar adelante las  transformaciones a través de la administración pública, del diseño legislativo, de la implementación de las leyes y la justicia. Y si el pueblo argentino no tiene memoria, va a carecer de uno de los resortes más importantes que es la visión de futuro. Aunque haya dirigentes políticos que trabajan por la desmemoria -porque para ellos: cuanto peor, mejor-, y porque no quieren recordar de dónde vienen. Nosotros creemos que estos treinta años de democracia son un patrimonio para todos los argentinos. Pero tengamos memoria para saber quién es quién en esta Argentina, para saber quiénes intentaron que la Argentina no tenga un proceso de desendeudamiento y privilegiaron a los fondos buitres, quiénes decían que lo mejor era el perdón con impunidad.

-¿De qué manera se pueden romper los pactos de silencio e invitar a la sociedad a que participe en la búsqueda de aquellos jóvenes que aún están apropiados?

-Creo que nos está faltando construir más democracia. Y hay sectores que se resisten a esa construcción. ¿Por qué digo esto? Durante los últimos años, tanto Néstor como Cristina plantearon que diversos aspectos de la vida política e institucional debían transformarse para llevar a un mejor funcionamiento de los servicios públicos del Estado en general. Muchos de esos ejes no se han podido lograr por uno de los poderes fundamentales que viene engordándose desde la dictadura: las empresas y los grupos mediáticos monopólicos vienen manipulando la información y teniendo un rol irresponsable en el desarrollo de la vida democrática del país, que los hace jugar deliberadamente de los gobiernos democráticos, tanto del gobierno de Alfonsín como de los de Néstor y Cristina. Creo que el derecho a la identidad debe ser un patrimonio de todo el pueblo argentino. La manipulación y la perversión con la que el Grupo Clarín utiliza el tema de la identidad (porque se investiga la posibilidad de que alguno de los hijos de Ernestina Herrera de Noble sean hijos de desaparecidos), le hizo librar una batalla en contra de un gobierno que lucha todos los días para restituir esa identidad perdida. Nunca he visto que el Grupo Clarín nos ayude a difundir la búsqueda de las Abuelas o de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) para lograr tener una llegada a todo el pueblo argentino.

-Si Clarín le diera la posibilidad de difundir ese mensaje, ¿qué le pediría?

-Les pedimos que se incorporen a ser parte de este patrimonio de los argentinos que es la reconstrucción de una patria. Y algunos de los miembros de ese grupo fueron partícipes o colaboradores en la destrucción de la patria. Hasta que la justicia no actúe, son inocentes. Pero les pedimos que nos ayuden a recuperar los nietos, a llevar adelante una Argentina con memoria, verdad y justicia, porque nos va a hacer mejores a todos como sociedad. Que nos ayuden a encontrar el destino final de muchos de nuestros padres, porque los derechos humanos van a subsistir a pesar de los gobiernos, porque forman parte de este proceso que posibilitó estos treinta años de democracia. Estas tres décadas nos hicieron bien a todos como sociedad. Y otro aspecto está vinculado a la formación y a la currícula en los establecimientos educativos y al abordaje desde el Poder Judicial de estos crímenes de lesa humanidad. Aunque también está la decisión de quienes no quieren ser encontrados. Hay muchos de nuestros hermanos que pueden ser hijos de desaparecidos y todavía les falta un impulso para que se acerquen a Abuelas y la CONADI.

-Con respecto a los juicios de lesa humanidad, ¿sobre qué aspectos aún falta indagar o profundizar?

-Es una tarea que vienen desarrollando bien el Ministerio Público Fiscal y el Poder Judicial. Hemos logrado eliminar los principales obstáculos y asumimos un desafío que sin duda iba a generar un nivel de conflicto, porque estamos juzgando el terrorismo de Estado con las leyes de nuestra patria, con los tribunales locales y preexistentes. Es decir, con el principio de territorialidad y competencia, sin tribunales ad hoc o internacionales. Y eso implicó un gran esfuerzo de todo el Estado argentino. Hoy está faltando un criterio más acelerado en términos de la planificación de los juicios por cada provincia, poder optimizar un criterio de la prueba diferente, evitando las repitencias. Pero las acumulaciones de las causas se están dando en todas las provincias, aunque tal vez falte la incorporación de algunas perspectivas novedosas, como la de género en la tipificación de algunas conductas. Y también mayor celeridad en algunos procesos. Pero se están desarrollando muchos juicios. Sí creo que es importante que haya una política de sistematización y archivo de la propia documentación que tiene el Poder Judicial bajo su resguardo como prueba de cargo en los juicios.

-¿En qué sentido?

-El cúmulo probatorio sobre el terrorismo de Estado es infinito, no lo podemos todavía sistematizar en un fondo documental universal que nos permita a los argentinos comprender la real dimensión de lo sucedido durante esos años. Quizás cuando las causas estén firmes podamos acceder a esas pruebas de cargo, sistematizarlas y darle accesibilidad al público. Pero las causas aún están en pleno desarrollo, y las pruebas restringidas a las partes. Pero hacia eso vamos. En estos treinta años de democracia estamos pidiendo a todo el pueblo argentino que aporte todos los elementos que tenga y que se acerque a las distintas delegaciones de derechos humanos de la provincia, de los municipios, del Archivo Nacional de la Memoria, para poder recolectar todos los elementos de prueba para la construcción del relato sobre la historia de nuestro país, que por suerte lo estamos escribiendo con memoria, con verdad y con justicia. Se trata de un patrimonio de todos los argentinos y por eso necesitamos que todos se sientan partícipes.

-¿Por qué Cristina Fernández cuestionó la lentitud del avance de los juicios por crímenes de lesa humanidad e hizo un pedido a la Justicia para que terminen en 2015?

-Los juicios son responsabilidad del Poder Judicial. Nosotros podemos coadyuvar como auxiliares de la justicia en términos de disponibilidad y de recursos. La interpretación de lo que dijo la Presidenta no tiene fisuras. Los problemas aparecen por una disposición de aquellos argentinos que usurparon el poder y llevaron adelante una de las peores matanzas de la historia. La resolución de esos conflictos debe llevar adelante una política integral de reparación, que está ligada a la política de memoria, verdad y justicia y tiene dimensiones inmensas. La reparación tiene un principio y un final. Pero la acción penal es contra los vivos, no contra los muertos. Por tanto, el tiempo para juzgar al terrorismo de Estado está dado por el tiempo biológico de los responsables. Se trata de soñar con una Argentina que pudo resolver los conflictos de impunidad a través de las políticas de memoria, verdad y justicia. Es un pedido de la Presidenta para que el próximo jefe de Estado pueda vivir en una Argentina que sea orgullosa porque el gobierno que lo precedió fue partícipe y artífice de la resolución de esos conflictos de la mejor forma y convirtió al país en líder mundial en la materia. Los crímenes son imprescriptibles y no va a haber clausura de ninguna investigación. Lo único que va a cerrar este proceso es la vida biológica de estas personas. Debemos celebrar la vocación de un Estado que supo resolver esos conflictos de la mejor manera: con justicia.

 

EL MENSAJE PARA LOS NIETOS QUE FALTAN

-¿Qué les diría a aquellos jóvenes que tienen dudas sobre su identidad y aún no se deciden a acercarse a Abuelas de Plaza de Mayo o la CONADI?

-Que crean. Que nadie puede vivir feliz sin conocer de qué amor, de qué pasión, de qué sueños surgió. Nadie puede vivir el resto de su vida sin poder contarles a sus nietos, a las sucesivas generaciones, esa llama de amor que es la identidad. La identidad es la explicación de nuestra existencia. Los invito a ellos, a quienes no quieren verlo, que se atrevan, que se den la posibilidad, porque la vida es única. Y la historia les está dando la posibilidad de que vivan desde la verdad. Conocer la identidad es doloroso, pero mucho más doloroso es no conocerla, no poder decirles a sus hijos quiénes eran sus abuelos, sus bisabuelos, cómo soñaron la vida de ellos mismos. Si ellos no lo pueden ver, y los apropiadores no los ayudan, están provocando una infelicidad eterna. Mi mensaje es que crean en ellos mismos, en sus corazones, que nosotros estamos acá, esperándolos. Y vamos a hacer todo lo posible para reencontrarnos con nuestros hermanos, porque forman parte de ese amor de nuestros padres.

 



de los procesados son juzgados por los "vuelos
de la muerte"
son las víctimas de los crímenes de lesa humanidad incluidas en la causa
testigos declararán y se incorporarán parte de los testimonios del juicio anterior
MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA. 30.000 DETENIDOS-DESAPARECIDOS PRESENTES

Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos
Av. del Libertador 8151 | Tel. 4702-9920 | Ciudad de Buenos Aires (C1429BNC) Argentina | SEO | Todos los derechos reservados 2011


LICITACIONES Y COMPRAS